La bechamel se suele utilizar para hacer croquetas o lasañas. En general, va muy bien para gratinar con cualquier tipo de pasta y un poco de queso rallado por encima.
Ingredientes:
50 gr de mantequilla
50 gr de harina
1/2 litro de leche
Nuez moscada
Sal
Preparación:
Derretimos la mantequilla en una sarten (podemos utilizar aceite de oliva si no tenemos mantequilla en el momento de preparar la receta) a fuego lento. Vertemos la harina en la sarten poco a poco para evitar que se formen grumos (quedará mejor si tamizamos la harina). Movemos hasta que obtengamos una mezcla uniforme, y dejamos que la masa resultante se dore un poco.
Añadimos la leche poco a poco. Esperamos a que absorva la leche antes de echar más. Movemos de forma continua hasta que todo quede bien ligado.
Ponemos sal y nuez moscada al gusto. Podemos variar la cantidad de nuez moscada según el uso que vayamos a darle a la bechamel. No buscamos el mismo sabor en la bechamel para unas croquetas que para una lasaña, ya que las primeras suelen ir acompañadas de un único ingrediente y en la lasaña primará el sabor de la carne, el tomate o el queso con el que gratinemos.
*Es importante que no paremos de remover la masa en ningñun momento.
**Según el uso podemos poner más o menos leche para hacer una masa más o menos consistente.
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